El gas y la crisis en Bolivia

Virginia Matos

 

La crisis por la que atraviesa Bolivia, que desde fines de agosto y a lo largo de 3 semanas concitó la atención mundial por los niveles de violencia que alcanzó, tiene su origen en complejos problemas políticos, étnicos y económicos. Entre las más importantes fuentes subyacentes de la controversia figura la distribución de ingresos por la explotación de los hidrocarburos, una de las principales riquezas del país.

 

Según datos del Ministerio de Hidrocarburos y Energía de Bolivia, con 54,9 trillones de pies cúbicos, las reservas de gas natural bolivianas son las segundas mayores reservas de la región después de las de Venezuela. Y el Instituto Nacional de Estadística boliviano informa que las exportaciones de hidrocarburos pasaron de U$S 1401 millones en 2005 a U$S 2030 millones en 2006, y tuvieron un papel determinante en el récord registrado en las exportaciones nacionales totales del año pasado.

 

Mark Weisbrot y Luis Sandoval, del Centro de Investigación Económica y Política (Center for Economic and Policy Research  – CEPR) [1] con sede en Washington D.C, aseguran que el centro del conflicto boliviano radica en sus principales recursos naturales: las tierras cultivables y los hidrocarburos. Señalan que “a lo largo de todo el 2007, ha habido una escalada en la batalla política entre el gobierno del presidente Evo Morales y la oposición conservadora, con base esencialmente en algunas prefecturas y departamentos. Los grupos de oposición se han manifestado en torno a diversas cuestiones, pero recientemente han comenzado a centrarse en la ‘autonomía’”.

 

Desde mayo de este año, cuatro prefecturas-Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija-conocidas como la “Media Luna”, han llevado a cabo referendos autonómicos que fueron dictaminados como ilegales por el poder judicial nacional. No es por casualidad que estas regiones pretenden ser autónomas del gobierno central. En su subsuelo están las reservas hidrocarburíferas más importantes del país.

 

Tarija tiene solamente el 4,9% de la población de Bolivia pero el 85% de las reservas de gas natural y lidera la producción de gas por departamento con el 60 % de la producción del país. Le sigue Santa Cruz, con la segunda mayor producción que alcanza el 22,3 %. Así, más del 82 % de la producción de gas está concentrada en estos dos departamentos de la Media Luna.

 

Gracias a Evo

 

A partir de la nueva ley de hidrocarburos de 2005 y el decreto de su renacionalización, de 2006, la petrolera estatal pasó a controlar el 50 % más uno de las acciones de las petroleras privatizadas. Las medidas provocaron una gran escalada en los ingresos departamentales hidrocarburíferos entre 2004 y 2007, sostienen los investigadores del CEPR.

 

En efecto, el incremento fue de US$ 1.300 millones, o aproximadamente el 10% del producto bruto interno (PBI), lo que se traduce en aumento del ingreso por persona, de US$ 31,1 a US$ 160,2, un incremento de más de 5 veces en tres años.

 

La Media Luna, en conjunto, tiene la mayor parte de los ingresos de hidrocarburos: 30%, comparado con el 19,7 % para los otros 5 departamentos del país, los cuales, combinados, tienen una población que casi duplica a la de la Media Luna.

 

El gobierno central capta sólo alrededor del 25 % del total de los ingresos por hidrocarburos. Otro 25,2 % es captado por la compañía nacional de hidrocarburos (YPFB). Y las prefecturas, municipalidades y universidades se embolsan la mitad restante.

 

Los analistas indican que “de todos los productores de petróleo y gas en el mundo, donde los hidrocarburos son parte importante del ingreso nacional y/o los ingresos por exportación, probablemente no existe ningún otro país en donde los gobiernos subnacionales obtienen una porción tan grande de los ingresos por hidrocarburos. En la mayoría de los países en vías de desarrollo se asume que estos valiosos recursos pertenecen a la nación en su conjunto, no a regiones particulares en las cuales existen reservas en el subsuelo. Esto es especialmente importante para países en desarrollo, ya que su estrategia de desarrollo-los medios por los cuales pueden eliminar la pobreza extrema y reducir la pobreza general-está basada en utilizar las rentas de su riqueza mineral para diversificar la economía hacia otros sectores que no sea el de los hidrocarburos, así como invirtiendo en infraestructura económica y social”.

 

Por culpa de Evo

 

Pero, agrega el documento, “los departamentos de la Media Luna están abogando en otra dirección: en un país que ya distribuye sus ingresos por hidrocarburos, más que ningún otro en el mundo hacia gobiernos departamentales y municipales, ellos quieren que aún una mayor cantidad de recursos se canalice hacia los gobiernos departamentales”.

 

La Cámara de Exportadores de Santa Cruz [2] señala que gracias a la aprobación de la ley de hidrocarburos, desde mayo de 2005, los gobiernos departamentales se beneficiaban con el 57 % de los ingresos departamentales por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), lo que les permitió un incremento considerable de sus recursos para inversión.

 

“Sin embargo, el Decreto Supremo Nº 29322 de 2007 disminuye la participación de los gobiernos departamentales al 24,39 % de lo que reciben los departamentos, debilitando las finanzas institucionales y poniendo en riesgo los programas de inversión”. La cámara agrega que ese decreto, más el descuento del 30 % destinado al pago de la Renta Dignidad-una ayuda económica para los ancianos-establecida por ley en 2007, “dejan los ingresos por IDH de Santa Cruz disminuidos”.

 

En el caso de Santa Cruz, “de 211,2 millones de bolivianos disponibles en la gestión 2007 se reduce a una disponibilidad efectiva para la gestión 2008 de 12,7 millones de bolivianos, lo que reduce las posibilidades de atender los requerimientos de los programas de inversión pública y especialmente las contrapartes de las obras camineras, con lo que las desventajas competitivas de nuestro país se van a mantener y el sector exportador se va a ver en la imposibilidad de competir con los productores de los países vecinos”. La Cámara de Exportadores de Santa Cruz afirma que las especiales características geográficas del país sumado a la falta de caminos y las malas condiciones de los existentes dificultan enormemente el desarrollo del sector exportador boliviano.

 

Los departamentos de la Media Luna reclaman en conjunto la devolución de unos 450 millones de bolivianos de los impuestos hidrocarburíferos que fueron recortados de los ingresos prefecturales por el Poder Ejecutivo por concepto de redistribución y para el pago de la Renta Dignidad. [3]

 

Por lo pronto, a través del acuerdo base alcanzado para pacificar el país, consiguieron que Morales concediera una moratoria del referendo sobre la futura constitución, que otorga más poder a los indígenas, consolida la integración nacional, limita la extensión de los latifundios y propone la reelección presidencial. Un proyecto constitucional considerado estatista y centralista por la oposición, pero que para el gobierno es un instrumento fundamental para “la refundación de Bolivia” y que le permitiría una redistribución de ingresos que favorezca a la mayoría pobre del país, principalmente de origen indígena.

 

Millones de pies cúbicos diarios de gas natural

producido en 2006 según departamento

 

Departamento

MMPCD

Santa Cruz

258,65

Cochabamba

106,23

Tarija

836,99

Chuquisaca

59,51

Total

1.261,37

 

 

Notas

 

[1] “La distribución de los recursos naturales más importantes de Bolivia y los conflictos autonómicos”, Mark Weisbrot y Luis Sandoval, Centro de Investigación Económica y Política (Center for Economic and Policy Research - CEPR) Washington D.C., Informe Temático, Julio 2008.

 

[2] “Recorte de IDH resta competitividad a las exportaciones”, Cámara de Exportadores de Santa Cruz, 13/8/08.

 

[3] www.forodac.org.bo

 

Publicado en el Suplemento Energía Nº 78 de La Diaria, Montevideo 26 de septiembre de 2008. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.


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